UN CONCIERTO PARA PABLO EN LOS BARRIOS

 

Ante Pablo los días se abstienen ya y no andan, no temáis que se extinga se sangre sin objeto, porque este es de los muertos que crecen y se agrandan, aunque el tiempo devaste su gigante esqueleto.

 

Con los versos de laElegía segunda” de Miguel Hernández comenzó el trovador Silvio Rodríguez su recital este viernes 18 de noviembre en la Plaza del Cristo de La Habana Vieja, porque a Pablo de la Torriente Brau estaba dedicado el concierto 77 de su gira interminable.

Tres aniversarios motivaron el homenaje del trovador al Héroe de Majadahonda: los 80 años de su muerte en suelo español, los 20 de la institución que lleva su nombre y los 18 del espacio A guitarra limpia del propio Centro Pablo, que Silvio considera esencial para la cultura cubana: “cuando se quiera saber cómo era la trova de transición entre un siglo y otro, habrá que acudir a los registros de ese espacio”, ha dicho antes.

 

“Aquí estamos una vez más en un barrio de La Habana Vieja, ya hemos estado en otros pero lo queríamos hacer en esta zona hermosa y entrañable de La Habana Vieja, porque por estos días un grupo abnegado de hermanos y compañeros cumple 20 años de trabajo fecundo promoviendo el arte visual, la trova, la memoria, todo ello encabezado por el poeta y cineasta Víctor Casaus y María Santucho”, dijo Silvio al subir a la escena.

Otra coincidencia feliz en este 77 concierto fue la cercanía del cumpleaños número 70 que el trovador celebrará el próximo 29 de noviembre, de modo que se juntaron también voluntades y homenajes de instituciones y amigos para premiar su obra y su labor.

Primero sus seguidores en el blog Segunda cita, que son ya una comunidad articulada de amigosque debate temas imprescindibles de la realidad del mundo y de la Isla en ese espacio virtual creado por Silvio, decidieron reunir fondos para obsequiar al trovador en su aniversario una obra esculpida en plata.

 

“El símbolo de Segunda cita es un ángel diseñado por la mano de Silvio, pero como esa bitácora luego se nombró también blog en evolución y red abeja, hemos puesto la abejita en la pierna de este ángel, materializado por la mano del escultor Jorge Oliva, para lo cual contamos con el apoyo de más de 300 segundaciteros”.

Luego, la Dirección Provincial de Cultura de La Habana entregó a Silvio el Premio Gitana tropical, mientras que el trovador Vicente Feliú, le otorgó el Premio Noel Nicola, creado por el proyecto Canto de todos, el Festival de la Canción de Autor Barnasants de Cataluña, y el Instituto Cubano de la Música para homenajear a aquellos trovadores en activo cuya obra y consecuencia cultural han dejado huella en los pueblos latinoamericanos: “Me honra muchísimo en este 20 aniversario del Centro Pablo, en esta Habana Vieja y en este concierto de la gira por los barrios que ya ha sembrado una huella indeleble en nuestros pueblos, otorgárselo a mi hermano Silvio”, agregó Vicente.

Como es habitual en estos conciertos, Silvio presentó a su invitada de la noche que esta vez llegó desde Chile: la rapera Anita Tijoux, una de las voces del hip hop latinoamericano más conocidas internacionalmente.

La Tijoux llegó por segunda vez a Cuba invitada por el Festival de Rock Patria Grande, que le programó dos conciertos en la Tribuna Antimperialista de La Habana y la Casa de la Cultura de Trinidad, mas su primer contacto musical con el público cubano sucedió en el concierto de Silvio en la Plaza del Cristo.

Allí Ana Tijoux, quien es también una activa militante de los movimientos sociales en Chile y el continente, ofreció un recorrido por algunos de sus temas emblemáticos, sobre todo aquellos que forman parte de su cuarto álbum en solitario Vengo, como es el caso de “Antipatriarca” que hizo corear al público habanero esa lírica que se rebela en contra de la violencia a la mujer.

La chilena había confesado también un poco antes del concierto en un encuentro que tuvo lugar en la Casa de las Américas, que de niña en su casa en Francia se escuchaba a Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, aunque con el tiempo ella se enamoró del hip hop por considerarlo la “patria de los despatriados”, de todos aquellos que como ella eran emigrantes franceses pero sus raíces estaban en otro país.

Finalmente el anfitrión de la noche llegó a escena con temas imprescindibles de su repertorio; de hecho, el recital pareció un regalo a sí mismo en sus cercanos 70, interpretando algunas de sus canciones más emblemáticas y haciendo un homenaje también a la Nueva Trova, pues cantó junto al trío Trovarroco, Niurka González y Oliver Valdés “El Mayor”, “La canción de la trova” “Trova de Edgardo”, “Mujeres”, “Quien fuera”, “El necio” y “Ojalá”.

Asimismo se escucharon allí dos estrenos esperados: “Viene la cosa” y “Para no botar el sofá”, cuyos textos se han instalado desde su publicación en el blog Segunda cita en un interesante debate político y comunicacional que tiene lugar en las redes sociales y medios alternativos, precisamente porque se hacen eco de reclamos actuales de nuestra sociedad, que Silvio saca a la palestra con su agudeza excepcional.

 

Desde el inicio mismo del concierto y durante toda la noche se sintieron “revolotear en el aire”, al decir de Víctor, las hermosas melodías y versos de Silvio, especialmente aquellas que le cantaban al “tronante guerrero que en la hierba de España se ha quedado, con el sol español puesto en la cara y el de Cuba en los huesos”. Casaus resaltó también al final de su presentación que este concierto 77 en barrios de la Habana forma parte de una iniciativa que se ha extendido a otras provincias de Cuba e incluso a barrios de otros países como España y Argentina.

“Silvio ha hecho estas presentaciones que tienen un carácter muy generoso, concluyó el director del Centro Pablo, porque se trata de traer la música precisamente a la comunidad, a la célula habitacional más pequeña de la gente, y ponerla aquí en esta manera de comunicar que tanto busca establecer un diálogo directo con la gente”.