MONCADA UN CONCIERTO PARA LA MEMORIA

Durante casi dos décadas de existencia el espacio A guitarra limpia del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau ha mantenido viva, en el tiempo, su búsqueda incesante por la belleza y la imaginación. Testigo de las más diversas generaciones y tendencias de la nueva trova, el escenario ubicado en Muralla 63, ha acogido la voz y guitarra de aquellos que hoy por hoy apuestan por la poesía.

 

Después de un concierto fundacional protagonizado por el trovador Santiago Feliú, el patio de las yagrumas del Centro Pablo ha brindado resguardo a los más variados timbres y formatos musicales. La sutileza de la cantautora Marta Valdés, el lirismo del Dúo Cofradía y el canto necesario de los trovadores más jóvenes forman parte de la memoria sonora de la institución cultural cubana.

 

En medio de las celebraciones por el aniversario 18 del espacio A guitarra limpia, el Centro Pablo reconoció la  obra y trayectoria de una de las agrupaciones fundadoras de la nueva trova en la Isla: el grupo Moncada.

 

Conocida por popularizar números como “El pasito de la bibijagua”, la banda liderada por Jorge Gómez, recibió el Premio Pablo, la más alta distinción otorgada por la institución cultural ubicada en La Habana Vieja. En sus palabras de presentación el poeta y cineasta Víctor Casaus resaltó la importancia de Moncada en la historia del devenir musical cubano.

 

"Desde su propio origen, el grupo Moncada demostró su confianza absoluta en los valores populares de la canción, la música y la cultura de la Isla. Cada uno de los integrantes de esta agrupación participó de manera activa en los tiempos iniciales de la nueva trova", señaló Casaus.

 

Nacido a comienzos de la década de los setenta, en las aulas de la Universidad de La Habana, el grupo Moncada acompañó los sueños y conflictos de una época. En sus palabras de agradecimiento Jorge Gómez expresó que los primeros pasos de la agrupación no fueron fáciles.

 

"No tuvimos un camino de rosas. Al comienzo, muchos decían que nos faltaba técnica y que apenas dábamos conciertos. Hoy esa parte de la historia quedó en el olvido y la verdad nuestra como grupo logró prevalecer en el tiempo", acotó Gómez.

 

Inspirado en la palabra de poetas como Luis Rogelio Nogueras (Wichy), el grupo Moncada apostó desde su primera subida a un escenario por los textos inteligentes. Las canciones ligadas al pop, al rock y a los ritmos de la música popular bailable cubana demostraron la belleza del decir y el compromiso con la realidad de la agrupación. Para Jorge Gómez, las melodías de la banda viven hoy en la memoria de los cubanos.

 

"Uno a veces escucha canciones por ahí y luego cuando pasan unos segundos cae en la cuenta que pertenecen al grupo Moncada.  Es hermoso saber que las letras ya dejan de ser tuyas y comienzan a ser de otros”, apuntó el músico.

 

A cuatro décadas de haber dado a conocer su primer disco Credenciales, el grupo Moncada interpretó en el espacio A guitarra limpia del Centro Pablo éxitos de su carrera como “Corazón, corazón”, “Yo te quería María”, “Caimán no come caimán”.

 

Conformada por varias generaciones de músicos a lo largo de su historia, la agrupación cubana combinó durante su concierto, en el patio de las yagrumas, instrumentos tan versátiles como la quena y la guitarra eléctrica. La canción romántica de Donato Poveda, el songo de Juan Formell y el reggae de Bob Marley fueron incluidos en el repertorio de Moncada.

 

La celebración de los 18 años del espacio A guitarra limpia, acogió también la exposición fotográfica 20 años sí son algo del diseñador gráfico y fotorreportero  Enrique Smith Soto (Kike). Víctor Casaus subrayó en su presentación que cada una de las imágenes exhibidas refleja el ojo artístico, el talento y la sensibilidad humana de este joven artista del lente que ha acompañado muchos de los proyectos culturales del Centro Pablo (diseño gráfico, cartel, re-fotografías…) a lo largo de estos años.